Aunque la publicación pasó inadvertida, el 31 de marzo el DANE publicó el reporte anual preliminar de nacimientos y defunciones del país. Durante 2016 se registraron 641.493 nacimientos, la cifra preliminar más baja desde que empezaron los registros en 1998, y 207.158 defunciones, contrario a la cifra de nacimientos, la cifra preliminar de defunciones más alta desde 1998.

La cifra de nacimientos denota la sostenida reducción de la natalidad en el país, la de defunciones su continuo envejecimiento. El reporte definitivo frente al preliminar de 2015 vio una adición de unos 15.000 nacimientos y 10.000 defunciones, que si se agregan a las de 2016, volverían a dejar al país con un mínimo histórico de nacimientos y un máximo de defunciones. Esto es, el crecimiento de la población colombiana sigue reduciéndose.

La caída de la natalidad y el envejecimiento demográfico son desafíos que enfrentan la mayoría de países de Occidente, en países europeos como Italia, Alemania y Polonia el número de muertes supera al de nacimientos. Por su parte, se estima que en 2016 Estados Unidos también registraría la menor tasa de natalidad de su historia.

Si bien no deberían aplicarse juicios de valor a procesos demográficos como estos en medio de una crisis ambiental que atraviesa el planeta por la intervención humana, hay una buena noticia: el embarazo adolescente continúa cayendo en Colombia, en números y proporción.

A nivel nacional, el embarazo adolescente pasó de un máximo de 167.422 casos en 2008 a 134.454 en 2016, es decir, una reducción de 20% en ocho años. Pero fue en 2012 cuando alcanzó una proporción de 24% sobre el total de nacimientos nacionales, en 2016 esa proporción se redujo hasta 20,9%.

Según el ministro de salud Alejandro Gaviria, parte de la caída de embarazos en adolescentes es atribuible a un aumento de 6% en el uso de condón entre este grupo poblacional, tal como explicó en la entrega de resultados de la Encuesta Nacional de Demografía y Salud –ENDS– 2015. Esto implica un cambio sociocultural considerable.

En el caso de Antioquia la caída del número de embarazos adolescentes es aún más espectacular, al pasar de 23.898 casos en 2006 a 16.537 en 2016, una caída de 31% en diez años.

Sin embargo, la proporción de nacimientos por madres adolescentes sobre el total de nacimientos en Antioquia sigue superando al promedio nacional en más de un punto porcentual, pues, mientras el promedio nacional es de 20,9% en 2016 el de Antioquia es 22,1%, aunque esta brecha continúa reduciéndose.

Por otra parte, la brecha entre las grandes ciudades y el resto de regiones también se expresa en este fenómeno. Por ejemplo, en ciudades tan distintas como Sincelejo y Medellín la proporción de nacimientos por madres adolescentes fue de aproximadamente 18,5% en 2016, en Bogotá fue de 14%, mientras que las proporciones de Sucre y Antioquia fueron 23,1% y 22,1% respectivamente, una diferencia de entre cinco y cuatro puntos respecto a sus capitales.

Las políticas nacionales para contrarrestar el embarazo adolescente y fomentar la paternidad responsable hasta ahora han producido estos resultados, que aunque siguen siendo comparativamente altos para estándares de la OCDE, esperamos sigan sosteniendo su reducción en el tiempo.

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