Los resultados de la Encuesta Nacional de Demografía y Salud (ENDS) 2015, fueron anunciados ayer en rueda de prensa por el ministro de salud Alejandro Gaviria y funcionarias de Profamilia.

Los hallazgos continúan la tendencia de las ENDS anteriores: las colombianas tienen cada vez menos hijos, sigue en aumento la jefatura femenina del hogar y la brecha de prácticas sexuales y niveles de fecundidad entre la Colombia urbana y la rural han cambiado poco.

En el período comprendido entre 2012 y 2015, las colombianas tuvieron en promedio 2.0 hijos, pero para las mujeres urbanas el nivel fue de 1.8 y para las rurales de 2.6 por mujer en edad reproductiva.

Para que comprendamos la dimensión de estos datos, hay que anotar que 2 hijos por mujer es el mismo nivel de fecundidad que tuvieron las francesas entre 2006 y 2012, o las estadounidenses entre 1998 y 2008; es decir, entramos ya en un nivel de fecundidad bajo y decreciente.

Para que una población se renueve generacionalmente, el índice de fecundidad debe ser superior a 2.1, pero según la ENDS la última vez que Colombia observó esos niveles de fecundidad fue entre 2007 y 2010.

Este hallazgo está en concordancia con los estudios más recientes de la ONU o de la CIA que anunciaban hace unos años que el país había entrado en el grupo de países de baja fecundidad. Aunque es un nivel por debajo del de 2,4-2,5 hijos por mujer en el mundo, aún es considerado saludable.

Los niveles dentro del país varían por región. La región Central, donde se encuentran Antioquia y el Eje Cafetero, tiene el menor índice de fecundidad, tan solo 1.6 comparable al de Finlandia, Bogotá 1.8 (Reino Unido), región Pacífico 1.9 (Irlanda), Oriental 2.0 (Colombia), Orinoquía y Amazonía 2.2 (México) y región Caribe con 2.5 (Ecuador o Perú).

Otro hallazgo importante es que el embarazo adolescente continúa en descenso desde 2010, en 2005 el porcentaje de adolescentes en embarazo o que ya era madre fue de 20,5%, en 2010 pasó a 19,5% y en 2015 se halló en 17,5%, el índice más bajo en décadas. Esto puede estar relacionado con el aumento del uso de anticonceptivos que se calculó en 81% y 83% para mujeres y hombres de 13 a 49 años respectivamente.

En vista de que el promedio de hijos en vida reproductiva es cada vez menor, es notorio el descenso del tamaño de los hogares en el país y el aumento de los hogares unipersonales. El tamaño promedio de un hogar en Colombia es de 3,3 integrantes.

En cuanto a la jefatura del hogar se encontró que 36,4% de los hogares son dirigidos por mujeres; en cuanto a la composición de las familias se halló que 33,2% de las familias son nucleares biparentales (padre-madre-hijos), 12,6% son familias monoparentales (falta el padre o la madre) y de ellos 9,8% son parejas sin hijos, 12,8% son familias biparentales extensas (padre-madre-hijos-otros familiares), 9,8% son familias monoparentales extensas (padre o madre-hijos-otros familiares). Son datos relevantes en cuanto justo estos días pasa por trámite en el Congreso el referendo de la senadora Viviane Morales.

Es importante anotar que así como ha aumentado la jefatura femenina del hogar, también ha disminuido el número de hijos que las mujeres tienen en su vida reproductiva.

Esta ENDS fue más allá que las previas e incursionó en los roles de género que juegan hombres y mujeres dentro del hogar y la percepción que se tienen sobre los mismos, encontrando lo esperado: las mujeres juegan un rol más doméstico y de cuidados que los hombres y estos uno más económico y proveedor.

Por otra parte, al preguntar por los derechos de las personas LGBTI, 67% de las mujeres y 59% de los hombres encuestados se mostró de acuerdo con que reconozcan sus derechos; pero al preguntarles por su aprobación sobre la adopción de niños por parte de personas LGBT, esta cae a menos de la mitad.

Las ENDS son los estudios estadísticos intercensales más rigurosos e importantes del país, tanto es así que investigaron sobre las prácticas migratorias de los colombianos, algo que no habían hecho antes, pero también incursionaron en incluir a los hombres como actores de la reproducción y la sexualidad como de sus prácticas en torno a ambas, la paternidad, los roles de género y el cuidado dentro del hogar.

Cuando esté disponible el informe a profundidad, pues solo se ha publicado el resumen ejecutivo, se contará con la ENDS como un nuevo recurso para las políticas públicas locales y nacionales de educación sexual, sexualidad, prevención de ETS, embarazo adolescente y violencia sexual e intrafamiliar.

Hagamos debates serios con hechos.

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