Son pocos los espacios comunitarios en la comuna 11 de Medellín. Al ser el estrato 5 predominante en esta, se presupone que todas las necesidades de la comunidad se encuentran resueltas. Sin embargo, es precisamente la falta  de espacios comunitarios y/o barriales la principal necesidad , prioritariamente juveniles

El Laboratorio de Ideas está ubicado en el Centro de Integración Social y Cultural de Laureles (CICS). La casa donde se ubica el espacio es un comodato de ASOCOMUNAL, destinado para el Laboratorio desde febrero de 2016, fecha en la cual se abrieron las puertas para el intercambio de conocimientos, de ideas y de saberes a toda la comunidad de Laureles.

En un principio, la Secretaría de Desarrollo Económico de la Alcaldía de Medellín en el año 2015 le dio vía libre al Parque Explora para que dotase de herramientas y de equipos el espacio y así mismo hiciera un proceso de apropiación comunitaria para la innovación social. El Laboratorio de Ideas abrió sus puertas en el año 2016 con recursos provenientes del Explora.

En la actualidad, lo que preocupa a las personas que han usado este laboratorio es su continuidad en el 2017. Hasta la fecha, ni Asocomunal, ni Parque Explora, ni la Alcaldía de Medellín tienen respuesta sobre quién va a abrir las puertas del laboratorio el otro año y de qué forma va a seguir operando.

Así las cosas, a El Fichero no solo le interesa la visibilización de este espacio y de sus procesos, también le interesa contribuir para que este se conserve para el uso comunitario; para sus talleres y para su sentido solidario y de intercambio de ideas y conocimiento.

Así las cosas, queremos compartir con ustedes las experiencias del “Exploratorio” y su importancia de que perduren en el territorio, las cuales requieren de recursos para subsistir y que los pelaos que allí operan, no quieren dejar perder por la falta de compromiso de ASOCOMUNAL y la Alcaldía de Medellín.

No siendo más, estos son los procesos y los espacios del Laboratorio, ubicado en la transversal 39b #7539, en plena zona rosa del barrio Laureles; manejado por Isabel Naranjo y su Hermana Juliana.

Talleres e historias comestibles

Juan Torres y Alejandro Bustamante son cheff graduados que tienen su propia empresa llamada Osadía. Su objeto consiste en desarrollar ideas e historias comestibles que comparten con la comunidad de la comuna 11 en el laboratorio de ideas. Realizan talleres gastronómicos, cocinan y socializan su trabajo con las personas que acuden al “Laboratorio de Ideas”. Aseguran que se quieren salir de lo convencional y por eso surge la idea de las historias comestibles. Ejecutan una historia a través de la comida, recreando todo el escenario, el lugar y la comida misma en donde tenga lugar el evento.

Osadía no solo lleva a cabo su trabajo en Laureles, de hecho ninguno de sus dos integrantes viven en la comuna. Realizan eventos en toda el Área Metropolitana y sus historias son reconocidas ya en lugares como la Universidad Eafit. Sus talleres varían desde lo gastronómico hasta lo sensorial, exploran los sentidos y en el Laboratorio esto sirve como práctica de relajación.

Resulta interesante en esto que en un mismo lugar pueden confluir la gastronomía, la carpintería, la robótica y las comunicaciones.

Precisamente de esto se trata en un espacio comunitario en donde no se encuentran límites para poner en práctica la imaginación y el conocimiento.

“Goten” se construye en familia

Edwin es estudiante de ingeniería de sistemas. Tiene experiencia en robótica y su lugar en el Laboratorio se fundamenta en la construcción de un robot. Este proyecto lo ejecuta en familia, con un hermano, un sobrino, una cuñada y su madre.  Lo hace llamar “Goten”, que traduce Dios en japonés, el robot apaga llamas y está programado para contrarrestar incendios.

El “Laboratorio de Ideas” le presta los materiales y le garantiza el espacio, Edwin por su parte lo retribuye con talleres de robótica para las personas interesadas. Y es que de eso se trata el Laboratorio de Ideas precisamente, de retribuir de cierta manera al espacio los insumos y las garantías prestadas. Generalmente se hace con talleres o clases didácticas. Se prestan cámaras y equipos para hacer cine, se dictan unos cursos de cine y producción abiertos al público interesado.

Para el caso de Edwin y “Goten”, los talleres con los que se le paga al “Laboratorio de Ideas” son de robótica. Todo un espacio comunitario que sienta sus bases en la cooperación.

Edwin asegura que se demoró 3 meses en construir a “Goten”. En un principio lo hizo con la idea de afinar sus conocimientos en programación, con el objetivo de que el robot pudiera ejecutar algunos movimientos simples. Posteriormente salió la competencia de la semana de la robótica y decidió participar del concurso con un robot que pudiera apagar llamas.

Para el caso de Edwin y su relación con el Laboratorio de Ideas, este chico no solo encontró allí un espacio para compartir y desarrollar su conocimiento, también logró consolidar un proyecto serio y en familia.

“A Rodar la Primavera”, una escuela de cine

En el “Laboratorio de Ideas” tuvimos la oportunidad de conocer a Edwin y su robot llamado “Goten”, a las historias comestibles de Alejandro y de Juan y, A Rodar la Primavera, un proyecto de cine encabezado por Santiago León.

A Rodar la Primavera es una escuela de cine que tiene lugar en el Laboratorio. Los talleres son dictados a jóvenes de todos los lugares de Medellín. Del Poblado, de Laureles y del Estadio. Sus integrantes se perfilan como directores de cine, como productores, como fotógrafos o como guionistas. Santiago León asegura que muchos de los jóvenes llegaron al proceso por su pasión hacia el teatro o por la experiencia en fotografía.

Pretenden sacar un cortometraje, en eso están trabajando en el “Laboratorio de Ideas”. Se muestran preocupados cuando hablan de la posibilidad de cerrar el espacio al público. No están de acuerdo y aseguran que debe de haber una forma para que este sobreviva. Aclaman la financiación de alguna entidad que se haga cargo, sustentan sus preocupación en lo mucho que le aporte este lugar a la comuna.

Igual que A Rodar la Primavera y los otros grupos que tienen su acogida en el Laboratorio de Ideas, nosotros desde El Fichero también sentimos preocupación que se puede cerrar este bonito espacio de innovación social y de cooperativismo comunitario.

Hacemos un llamado a que el “Laboratorio de Ideas” persista en el tiempo. Estos lugares, como pocos en la comuna 11, integran a la comunidad, a la juventud en específico y generan una serie de insumos de transformación social y comunitaria. Más allá de visibilizar esta iniciativa juvenil, dentro de El Fichero esperamos aportar a que este espacio se mantenga vivo.

Porque no podemos dar un paso adelante y 2 atrás como ciudad. Porque la transformación en los barrios de Medellín comienza con la descentralización de recursos y con las oportunidades para la juventud.

Este es el Laboratorio de Ideas en vía de extinción.

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