Rio Ferdinand fue defensa del Manchester United y de la selección nacional de Inglaterra durante más de una década hasta el 2014, al año siguiente su esposa Rebecca Ellison murió de cáncer de mama tras solo 10 semanas de luchar contra la enfermedad. Juntos tuvieron tres hijos, dos niños de 11 y 8 años y una niña de 6. Cuando Rebecca murió, Rio sintió no solo que perdía a su compañera, sino el impacto de esa pérdida en la vida de sus hijos.

En el documental Rio Ferdinand: being mum and dad de la BBC, el exfutbolista relata cómo ha cambiado su vida y la de sus hijos desde la muerte de su esposa. En él también participan otros esposos y padres que han perdido a sus esposas, así como niños que han perdido a uno de sus padres.

En un encuentro de viudos estos discuten cómo ha sido llevar el duelo como hombres, algo para lo que nunca estaban preparados. Uno de los participantes del grupo se cuestionaba la relación de los hombres y las emociones: “what is to grieve like a man?”, “what is to suffer like a man if you don’t know how to grieve?” Esto es, muchos de ellos no estaban preparados ni siquiera para llorar, pues, como se pregona, los niños no lloran.

El documental es relevante no solo por su carga emocional, en el Reino Unido ha generado amplia conmoción, sino porque muestra cómo estos hombres llegan inusitadamente a asumir posiciones para las que no estaban preparados, como lo dice el título, ser mamá y papá.

Ferdinand confiesa que buscó ayuda profesional más de un año después de la muerte de su esposa porque le costaba hablar de sus emociones, de su depresión, de su ansiedad, de sus pensamientos suicidas y de su refugio en el alcohol. En esas terapias y grupos de ayuda con otros hombres viudos notó que sus hijos estaban pasando por lo mismo: no sabían cómo llevar el duelo por la muerte de su madre.

Cuando hablaba a sus hijos de su madre estos simplemente no sabían qué decir, cambiaban el tema, le interrumpían o dejaban la habitación. Una de las soluciones se la dio una joven de un grupo de niños que han perdido uno de sus padres: en su casa, hecho por su papá, hay un jarrón en el que ambos escriben cosas y recuerdos sobre su madre. Ferdinand replicó este ejercicio en su casa con una enorme botella en la que sus hijos y él mismo depositan dibujos y retazos de papel con recuerdos.

Ferdinand y todos los hombres que aparecen en el documental relatan el shock en que se encontraron cuando entran a asumir el rol de padre y madre. Su inexperiencia en el cuidado del hogar y los niños, su limitación para hacer tareas básicas del hogar como lavar ropa o cocinar y, en especial, lo mucho que cambiaron sus vidas cuando entraron a hacer cosas tradicionalmente de mujeres.

Cómo peinar a tu hija y a tu hijo, cómo hablar de sexo a tu hija y a tu hijo, cómo hablarle a tu hija sobre su primer período menstrual, cómo jugar a las muñecas con tu hija, cómo hablarles a tus hijos de sus y tus sentimientos, y un sinfín de momentos cotidianos para los que los hombres en general no son preparados como las mujeres.

Para Ferdinand ser madre y padre a la vez se ha vuelto una tarea de tiempo completo, no se plantea la posibilidad, al menos por ahora, de volver al deporte. Él mismo reconoce el rol que tenía Rebecca en su vida, “no sé cómo hacía todo esto”, considera que la labor de las madres con sus hijos es desconocida por la sociedad. “Hay toda una organización y estructura del hogar que los hombres no vemos,…ella [Rebecca] hacía todas estas cosas que yo no hacía. Pero ya no es así. Ahora me pregunto cosas como ‘¿dónde han dejado [los niños] sus zapatos?, ‘¿dónde está su ropa?’”, dice el exdefensa.

Las relaciones familiares son complicadas, un divorcio no es lo mismo que quedar viudo, es como cuando pierdes a tus padres, siempre serás “el hijo de”, algo muy parecido sucede al enviudar. Ese vacío que deja la pérdida de la pareja puede ser igual o más complejo en los hijos, y es por ellos por quienes Ferdinand resolvió buscar ayuda y reformular su vida y su relación con ellos.

En varias partes del documental Ferdinand rompe en llanto y sollozos al recordar a su esposa y pensar en lo que sienten sus hijos, pero ahora ve con más esperanza el futuro. Al principio dijo no saber cómo iba a volver a ser feliz, pero ahora ve en la felicidad de sus hijos la respuesta a sus dudas.

El dolor no es cosa de hombres o de mujeres, todos estamos expuestos a enfrentar una tragedia en el momento menos inesperado. Ser padre o madre, como muestran Ferdinand y los hombres y mujeres de este documental, no debería ser algo que te enseñen según eres hombre o mujer, pues, en cualquier momento, tendrás que asumir ambas cosas y si no estás preparado, puede ser abrumador. Los hombres sí lloran.

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